Por: Carmen Alicia Arroyo de la Fuente 

La facultad del lenguaje nos permitió desarrollar el pensamiento abstracto, nos dio la capacidad de prever, de planificar, de apropiarnos del mundo y de transformarlo en nuestro provecho.

Ricardo Soca** (2015)

Resumen

Este artículo expondrá los argumentos que sustentan la proposición de que el conocimiento del idioma español, tanto para los hispanohablantes como para individuos que lo aprehenden como segunda lengua, es el factor fundamental de su desarrollo profesional.

Al considerar el estado actual del español, su expansión en Estados Unidos y sus mecanismos de difusión en otras regiones de nuestro planeta, se tratarán las ventajas y desventajas del uso correcto del idioma en un mundo en que el fenómeno de la globalización ha considerado otras lenguas como los agentes principales en este proceso.

Sin embargo, si nos remitimos en primer lugar, a su número de hablantes, se notará que la lengua española es fundamental en las actividades de quienes pretenden sobresalir profesionalmente en las más diversas actividades.

Por consiguiente, los docentes de Español tienen una gran responsabilidad, porque si los jóvenes de todas las épocas han establecido sus propios códigos de comunicación a través de los diferentes registros de realización del idioma, el que los adultos no eleven esos registros representa un grave problema en el desarrollo profesional de cualquiera, la pobreza lingüística nos demerita, incluso, como seres humanos.

Palabras clave: Aprehender, asimilar o llegar a comprender algo. Globalización, proceso por el que cierto hecho, comportamiento o característica se plantea desde una perspectiva global o universal. Sistema lingüístico, idioma o lengua. Latinizar, dar forma latina a una palabra de otra lengua. Lengua materna, lengua mediante la cual se relaciona determinado individuo o grupo con su entorno inmediato, con su mundo. Variedades dialectales, variaciones regionales de una lengua. Polímata, quien conoce, comprende diversas ramas del saber.

Introducción

El desarrollo profesional de los individuos de cualquier nación depende, en gran medida, del conocimiento que se tiene de la propia lengua. Si consideramos que existen más de 500 millones de hispanohablantes en el mundo, se puede afirmar que el idioma español tiene y tendrá, por sus mecanismos de expansión, gran relevancia en el futuro. Sin embargo, su importancia reside en el grado de influencia que tiene en la vida cotidiana de las sociedades y/o en la aprehensión del conocimiento, por tal motivo, el español adquiere cada día, más valor en las actividades diarias de millones de personas

El idioma refleja la cultura de un pueblo y ¿cómo se han formado esas sociedades y esas culturas hispanoamericanas tan complejas, con sus profundas variedades regionales, si los jóvenes adaptan su lengua a patrones particulares para diferenciarse de los adultos?

El español ha tenido dos vertientes de desarrollo y difusión que, como afirmó José G. Moreno de Alba, lo hacen un sistema lingüístico de prestigio: las artes como la literatura, la música, el cine, el teatro, etc. y la labor de las instituciones que se dedican a la enseñanza del mismo, lo mantienen “con una muy buena salud” (Ruíz Zambrana, J., 2009).

El aprendizaje de la lengua materna es relevante porque no se trata simplemente de una asignatura; afirma José Mármol que “…aprenderla bien, dominarla, conocerla constituye una tarea de primer orden en nuestro proceso de formación académica y profesional.” (2014)

Es cierto que se ha privilegiado el aprendizaje del inglés por considerarlo una lengua fundamental en la globalización; sin embargo, por su composición demográfica, Estados Unidos está en un continuo proceso de “latinización” y es en esta coyuntura donde nuestra lengua se fortalece.

1. El origen del lenguaje

Cuando Moreno de Alba se refiere al origen de lenguaje en su libro La lengua española en México, menciona que éste resulta de la interrelación de muchos seres que utilizan los medios que la naturaleza pone a su disposición para comunicarse, por lo tanto, es resultado del contacto social. Posteriormente, con el transcurso de la evolución humana, el hombre tuvo la capacidad de darle al signo un valor simbólico. El desarrollo del lenguaje implica la evolución natural del cerebro humano.

A la lengua la definen quienes la investigan, como un sistema de símbolos al que se recurre para interpretar, estudiar y conocer otros lenguajes; aprenderla, aprehenderla y utilizarla adecuadamente es vital para el ser humano; es una necesidad existencial que al desarrollarse conecta al individuo con sus raíces, con su cultura.

La adquisición y el dominio de la lengua materna es el conocimiento y la asimilación de la realidad natural y de la artificial que nos circundan y de las leyes que las rigen. Por consiguiente, resulta fundamental entender que, cuando se le domina, también se adquiere conocimiento y control sobre uno mismo.

Pedro Salinas en su discurso Aprecio y defensa del lenguaje, exclamó: “En la medida en que poseo mi lengua, me poseo a mí mismo” y agregó que:

“En cuanto la conozco, me conozco yo. En cuanto la aprecio y valoro, me aprecio y valoro yo. En cuanto la cultivo, me cultivo yo en pensamiento, en riqueza espiritual, en competencia para comunicarme con mis iguales y en posibilidad de desarrollo material mío, de los míos y de mi sociedad”. (1944).

En esto radica su valor, pues también le permite al individuo proyectarse y desenvolverse en esa misma realidad; una realidad global que impone eficiencia y competencia profesional.

2. Unidad vs. “descomposición”

La lengua española ha demostrado, a través del tiempo, la unidad de su sistema a pesar de las variaciones que la conforman. Gracias a ella, es posible la interrelación entre diversas regiones del mundo que la comparten. Sus diferentes aspectos: artístico, social, político, religioso, económico, etc., representan un bloque de intercambio cultural y financiero muy atractivo para otros países con idiomas diferentes.

Sin embargo, las variaciones dialectales no sólo se dan debido a las características específicas de cada zona y a las influencias lingüísticas externas, la lengua española está amenazada por sus propios procesos “degenerativos”; uno de los cuales es, entre los jóvenes, la adopción de códigos específicos para comunicarse entre ellos.

Según cifras publicadas en el Observatorio demográfico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en 2016, esta región tiene 106 millones de jóvenes, de un total de 625 ́000,000 de habitantes. Casi el 17% de la población utiliza un registro lingüístico con escasa riqueza léxica para comunicarse entre sí, lo cual es un rasgo psicológico propio de un grupo, cuyos miembros manifiestan la necesidad de sentirse aceptados e incluidos en una comunidad.

El problema consiste en que algunos de estos adultos jóvenes, aun cuando tienen la oportunidad de alcanzar niveles de estudios superiores, no consideran importante elevar ese registro y, como afirma José Mármol: “Mientras menos competencia lingüística desarrolle un individuo, menores serán sus posibilidades de pensar, de razonar, de conocer…” (2009) y, por supuesto, de desarrollarse profesional y personalmente con seguridad y éxito.

2.1 La literatura

Pero ¿cómo se fortalece la unidad del idioma español? Los procesos histórico-culturales lo han hecho. Considérese que en ellos, son los individuos que asumen su responsabilidad como seres sensibles y pensantes los que reconocen el valor del conocimiento y el dominio de su lengua materna, los pilares de esa fuerza.

En la literatura española y en la latinoamericana se encuentran extraordinarios ejemplos de hombres y mujeres que, desde épocas remotas han reflejado en sus obras e interpretado de manera muy personal, su entorno, la realidad que vivieron; desde Miguel de Cervantes, Sor Juana Inés de la Cruz, Santa Teresa de Ávila hasta Federico García Lorca, Gabriela Mistral —Premio Nobel de Literatura en 1951—; Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez —Nobel de Literatura en 1982—; Octavio Paz —Nobel de Literatura en 1990; Mario Vargas Llosa —Nobel de Literatura en 2010; por mencionar, solamente, a algunos cultivadores magistrales de géneros y estilos muy variados que hacen del español una de las lenguas supremas del arte.

“La lengua es la materia prima y fin ulterior de la obra literaria. Se escribe desde, por y para la lengua misma y su impacto en la cultura y el conocimiento. Adentrarse en una novela, un cuento, un ensayo, un poema, un drama, en fin, significa penetrar en las entrañas de una sociedad, una cultura, una época, un estado de la misma lengua y la forma de pensar e imaginar de un individuo que ha sido el autor de la obra.” (Mármol, 2009).

2.2 La difusión del idioma español

España considera el cuidado y la difusión del idioma un asunto de Estado que merece especial atención y, para ello, se creó en 1991 el Instituto Cervantes; institución pública dedicada a promover, a nivel mundial, la enseñanza, el estudio y el uso del español y la cultura de los pueblos hispanohablantes; está presente en 44 países en los cinco continentes.

Moreno de Alba está convencido de que en la Península Ibérica todo lo que se refiere al idioma se toma con seriedad “…aquí, por lo contrario, es sólo algo pintoresco en que pueden empeñarse a lo sumo algunos filólogos diletantes.” (2003). Sin embargo, es bien sabido que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tiene en San Antonio, Texas, una excelente y prestigiosa Escuela Permanente de Extensión que imparte cursos de cultura mexicana y lengua española conforme al español hablado en México.

Ese español hablado en México es modelo de una variedad conocida como castellano neutro que se restringe al haba culta, excluyendo la jerga, modismos, expresiones coloquiales y/o vulgares, regionalismos y todo tipo de expresiones que causen confusión entre individuos de otros países. Su finalidad es emplearlo comercialmente para doblaje y subtitulado de películas y series de ficción. Como se aprecia, es una actividad profesional que requiere conocimiento y dominio del idioma.

3. Estados Unidos y el inglés

Se afirma que el inglés es el idioma de la globalización; que es fundamental hablarlo y comprenderlo para ser competitivos internacionalmente; no hacerlo representa una desventaja laboral y humana ante los demás; sin embargo, para expresarnos eficientemente es imprescindible conocer a fondo nuestra lengua materna, en el caso que nos ocupa, el español.

Sin minimizar la importancia del inglés, pues es la lengua más extendida en el mundo y se emplea como segundo idioma en más de 100 países, en esta cultura y esta sociedad mundializadas, estamos obligados a defender la nuestra de las influencias de los idiomas extranjeros y de las expresiones idiomáticas propias de los dispositivos electrónicos. Defender no significa “cerrar”, porque la interrelación de ambos sistemas lingüísticos los enriquece y los mantiene vivos.

En Estados Unidos los hispanos constituyen el grupo minoritario más grande del país. El arraigo y crecimiento del español es inminente debido a la audiencia que demanda canales que transmitan en esta lengua: telenovelas; eventos deportivos, principalmente futbol; noticieros y demás programas; esto convierte a esa nación en la segunda con mayor número de hispanohablantes, después de México. Cierto es que, los comentarios racistas de algunas autoridades norteamericanas han provocado agresiones hacia personas que hablan español en lugares públicos; sin embargo, la pobreza espiritual y la estrechez mental de unos cuantos no minimiza los hechos.

Muchos estudios y publicaciones citan recurrentemente el dato proporcionado por expertos de la Organización de las Naciones Unidas: en el año 2050, aproximadamente 100 millones de hispanohablantes vivirán en Estados Unidos; lo cual, determina la relevancia de la lengua española.

Entonces, ¿por qué estudiar español?

4. La enseñanza del español

Con una instrucción bilingüe que le dé la misma importancia al aprendizaje del español y al inglés, iniciando en preescolar, el niño adquirirá la capacidad de hablar y escribir con claridad y precisión en ambos idiomas; además, conocerá y valorará ambas culturas lo que, proyectado hacia el futuro, representa las siguientes ventajas:

* En el mundo financiero internacional, América Latina es un mercado que crece rápidamente.

* Los intercambios comerciales entre países hispanohablantes se han cuadriplicado.

* El dominio del español ha facilitado la internalización de muchas empresas a nivel mundial.

* La penetración y el crecimiento de los medios de comunicación y de las redes sociales demanda el conocimiento de la lengua citada.

El proceso de enseñanza-aprendizaje del español debe fortalecerse, porque en la medida en que los hispanohablantes y quienes aprenden el español como segunda lengua, lo utilicemos adecuadamente, estaremos conscientes de nuestra identidad.

Considerando lo anterior, los maestros de español, tanto quienes trabajan con hispanohablantes como con extranjeros, desempeñan una labor que no se debe tomar a la ligera y para la cual se requiere preparación y actualización continua.

5. Conclusiones

El hecho de que un individuo hable un idioma desde que nace no significa que lo conoce y lo domina. Las evidencias de su desconocimiento resaltan, principalmente, en la ortografía; en estudiantes universitarios y/o en profesionistas es inaceptable este hecho, porque el conocimiento y la práctica de su lengua materna es lo que proyectará la imagen personal y profesional que darán ante los demás.

Es desalentador que la admiración por culturas, tradiciones y personas extranjeras nos impidan reconocer lo propio: arte, ciencia, costumbres, etc. El idioma refleja, ya se dijo, nuestra realidad interna y externa, construye y modifica nuestro entorno.

Alexander von Humbolt, polímata prusiano, afirmó en 1827, que el idioma no es únicamente un medio de comunicación “sino la expresión del espíritu y la concepción del mundo de los sujetos hablantes”.

Referencias

Arias Álvarez, Beatriz. Documentos públicos y privados del siglo XVI. UNAM, Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Lingüística Hispánica “Juan Manuel Lope Blanch”. México, 2014. Ediciones especiales, 77.

http://cvc.cervantes.es/Anuario/Elespañolenelmundo Consultado el 31-05-17.

La evolución del idioma español en México. entrechavos-teveas.blogspot.mx, 28 de marzo 2012. Consultado el 7 de julio, 2017.

Mármol, José. “La lengua en los jóvenes: pensamiento y literatura”, en El Día. 11 de junio, 2014. www.eldia.com.do Consultado el 12 de julio, 2017.

Mármol, José. “Lengua, pensamiento, literatura y cultura”, en Contratiempo. Abril, 2013. http://contratiempo.net Consultado el 20 de julio, 2017.

Moreno de Alba, José G. La lengua española en México. México, Fondo de Cultura Económica. México, 2003.

Petrella, Lila: El español «neutro» de los doblajes: intenciones y realidades. Consultada el 18 de julio, 2017

Ruiz Zambrana, J.: La situación actual de la lengua española en el mundo, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, septiembre 2009, www.eumed.net/rev/cccss/05/jrz.htm. Consultado el 5 de julio, 2017.

Soca, Ricardo. “La magia del lenguaje”, en La Página del Idioma Español, septiembre, 2015. www.elcastellano.org Consultado el 27 de julio de 1017.

* Docente de Humanísticas en la Licenciatura en Idiomas, en el Centro Universitario Angloamericano, S. C., desde el año 2004.
** Ricardo Soca. Fundador de La Página del Idioma Español, sitio web creado en 1996 en Brasil.

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